21 agosto 2011

un albatros pende de mi cuello / um albatroz pende do meu pescoço


Hay algún lugar donde el viaje deja de seguir siendo viaje y se convierte en matrimonio. Donde buscar es un pretexto más que un motivo. Entonces ya nada es demasiado. Alguien me dijo que mis personajes siempre están huyendo, pero ya no creo que lo hagan. Sólo rezan. ¿A qué? ¿A quién? No lo sé. Hace un año quería volverme loca. Quise escribir para ser amada, quise escribir para ser odiada, quise escribir para encontrarme, y ahora ya no busco nada de eso. No busco nada. La búsqueda es un pretexto, no un motivo. Un motivo para el temblor. Para la casa vacía. Para vivir en dirección a una muerte. Mientras tanto, la muerte sucede. Hace un año escribía y deseaba. Buscaba una historia. Quién se atreve a adentrarse en el bosque. Todos hemos venido aquí a sanar algo, por eso culpamos a los demás. Todos queremos volver con algo a casa. Nadie entiende el valor de las manos vacías. De la levedad del peso, o de lo que pesan las manos. Aquí nunca pasa nada. Nunca pasa nada y eso es lo que nos falta. Hace tanto calor que nunca pasa nada. Por eso rezan. En algún lugar. En algún lugar, el viaje todavía no es viaje, sólo una espera. Buscaba una historia y encontré paz. Encontré el temblor. Encontré, perdí las huellas, y desde entonces ya no busco. Limpiar las huellas es querer repetir los pasos. Hemos venido aquí a sangrar y a ser débiles. Seguimos el viaje porque no podemos revivir nuestro pasado. Allí donde te toco me queda una cicatriz. Allí donde alguien ya haya confesado mis crímenes, no van a rezar por mí.


Há um certo lugar onde a viagem deixa de continuar viagem e se converte em matrimónio. Onde procurar é mais um pretexto do que um motivo. Aí já nada é demasiado. Alguém me disse que as minhas personagens estão sempre a fugir. Não creio que o façam. Apenas rezam. A quê? A quem? Não sei. Há um ano queria tornar-me louca. Quis escrever para ser amada, quis escrever para ser odiada, quis escrever para me encontrar e agora não procuro nada disso. Não procuro nada. A procura é um pretexto, não um motivo. Um motivo para o estremecimento. Para a casa vazia. Para viver rumo a uma morte. No entretanto a morte acontece. Há um ano escrevia e desejava. Procurava uma história. Quem se atreve a internar-se no bosque? Todos estamos vindos aqui para curar alguma coisa, por isso culpamos os outros. Todos queremos voltar a casa com algo. Ninguém entende o valor das mãos vazias. Da leveza do peso ou do que pesam as mãos. Aqui nunca se passa nada. Nunca se passa nada e isso é o que nos faz falta. Faz tanto calor que nunca se passa nada. Por isso rezam. Nalgum lugar. Nalgum lugar a viagem ainda não é viagem, apenas uma espera. Procurava uma história e encontrei paz. Encontrei o estremecimento. Encontrei, perdi as pegadas e desde aí já não procuro. Limpar as pegadas é querer repetir os passos. Estamos vindos aqui para sangrar e ser débeis. Continuamos a viagem porque não podemos reviver o nosso passado. Aí onde te toco fica-me uma cicatriz. Aí onde alguém já tenha confessado os meus crimes, não vão rezar por mim.

(trad: alberto augusto)